Mínimamente invasiva
Se realiza mediante una pequeña punción, sin necesidad de una incisión quirúrgica amplia.
Una alternativa mínimamente invasiva para determinados casos de hernia discal, sin necesidad de una cirugía abierta.
¿Tienes una hernia discal y continúas con dolor a pesar de los medicamentos, la kinesioterapia u otros tratamientos? La nucleoplastia es un procedimiento percutáneo que busca disminuir la presión dentro del disco intervertebral, mediante la reducción controlada de una pequeña cantidad de tejido de su interior.
En pacientes seleccionados, puede considerarse como una alternativa terapéutica cuando el tratamiento conservador no ha proporcionado suficiente alivio.
No todas las hernias requieren cirugía. Tampoco todas pueden tratarse mediante nucleoplastia.
Atención presencial en Santiago de Chile.

Una hernia discal puede producir dolor lumbar, molestias irradiadas hacia una pierna, hormigueo, alteraciones de sensibilidad o limitaciones para realizar actividades cotidianas.
Muchas personas han probado medicamentos, reposo relativo, kinesioterapia e infiltraciones, pero continúan con síntomas que afectan su calidad de vida.
En algunos casos, la cirugía puede estar indicada. En otros, existen alternativas menos invasivas que merece la pena evaluar.
Lo importante es identificar si la hernia realmente explica los síntomas y qué tratamiento tiene mayor sentido según las características de cada paciente.
No se trata solamente de tratar una imagen de resonancia. Se trata de comprender qué está causando tu dolor.
La nucleoplastia es una técnica de descompresión discal percutánea utilizada en determinados casos de hernia o protrusión discal.
Los discos intervertebrales se encuentran entre las vértebras y ayudan a distribuir las cargas y permitir el movimiento de la columna.
Cada disco está formado por una región central, llamada núcleo pulposo, rodeada por una estructura externa denominada anillo fibroso.
Cuando parte del disco se desplaza, puede formar una protrusión o hernia que, en determinadas circunstancias, irrita o comprime estructuras nerviosas.
La nucleoplastia busca actuar desde el interior del disco, retirando o reduciendo una pequeña cantidad de tejido mediante una técnica de ablación intradiscal.
El objetivo es disminuir la presión interna y favorecer la descompresión en casos apropiados.
No consiste en retirar completamente la hernia ni garantiza que el disco vuelva a su estado original.

Representación anatómica: acceso percutáneo guiado hacia el núcleo pulposo para descompresión intradiscal.
El procedimiento se basa en un principio: reducir una pequeña cantidad de tejido dentro del disco puede disminuir su presión interna y, en determinadas condiciones anatómicas, favorecer una reducción de la protrusión.
Para ello, se introduce una cánula hasta el disco intervertebral utilizando control por imágenes.
A través de esta cánula se aplica una técnica de ablación controlada del tejido intradiscal.
El procedimiento busca preservar las estructuras de acceso y evitar una exposición quirúrgica amplia de la columna.
Sin embargo, la respuesta depende del tipo de hernia, la integridad del disco, la presencia de compresión nerviosa y otros factores clínicos.
Se realiza mediante una pequeña punción, sin necesidad de una incisión quirúrgica amplia.
Permite intervenir directamente sobre el interior del disco seleccionado para el procedimiento.
En casos apropiados, es posible utilizar anestesia local y sedación, según las condiciones clínicas y el protocolo del procedimiento.
Cuando la evolución es favorable y las condiciones lo permiten, puede realizarse de forma ambulatoria.
El acceso percutáneo evita la disección amplia de tejidos que requieren determinadas intervenciones de columna.
Puede considerarse dentro de las opciones terapéuticas para algunos pacientes que no han mejorado suficientemente con tratamiento conservador.
Si la respuesta no es suficiente, pueden evaluarse otras alternativas, incluida una cirugía cuando esté indicada.
Importante: estas son características y ventajas potenciales de la técnica, no garantías de alivio, recuperación rápida o resultados permanentes.
La nucleoplastia puede evaluarse en determinados pacientes que presentan:
Tener una hernia discal no significa automáticamente que necesites nucleoplastia. La localización, el tamaño, la forma de la hernia y su relación con las estructuras nerviosas son factores importantes para decidir.
No todas las hernias discales pueden tratarse mediante técnicas percutáneas de descompresión. Existen situaciones en las que la nucleoplastia puede no ser apropiada o en las que es necesario considerar otro tratamiento.
Cuando existe una compresión nerviosa importante, especialmente si se acompaña de déficit neurológico progresivo, puede ser necesaria una valoración quirúrgica.
Cuando el material discal se encuentra desplazado o separado del disco, una técnica que actúa desde su interior puede no conseguir el efecto deseado.
La calcificación importante puede limitar la utilidad de determinadas técnicas de descompresión intradiscal.
Las infecciones locales o sistémicas activas pueden impedir realizar el procedimiento hasta que exista una situación clínica adecuada.
Los trastornos de coagulación y determinados medicamentos anticoagulantes requieren una evaluación individual del riesgo.
Algunas condiciones cardiovasculares, neurológicas o sistémicas pueden hacer necesario posponer una intervención electiva.
La decisión depende de la evaluación médica y de la técnica prevista.
Si presentas pérdida de fuerza nueva o progresiva, dificultad reciente para orinar, pérdida del control de esfínteres o alteraciones de sensibilidad en la región genital o perineal, acude a un servicio de urgencias. Estos síntomas pueden corresponder a una compresión neurológica grave que requiere valoración inmediata.
Se revisan los síntomas, el examen físico y las imágenes para determinar si existe una indicación razonable.
El procedimiento se realiza en un entorno clínico apropiado, con las medidas de seguridad, monitorización y anestesia correspondientes.
Mediante fluoroscopia, se introduce una cánula hasta el disco intervertebral seleccionado.
A través de la cánula se utiliza una técnica de ablación controlada para reducir una pequeña cantidad de tejido del núcleo pulposo.
Una vez finalizado el procedimiento, se realiza observación clínica. Cuando las condiciones lo permiten, el paciente puede regresar a su domicilio el mismo día.
La duración, el tipo de anestesia y las condiciones de alta dependen de cada caso.
Una de las características de la nucleoplastia es su acceso mínimamente invasivo, que puede permitir una recuperación ambulatoria en pacientes seleccionados.
Sin embargo, el proceso de recuperación varía entre personas. Después de la intervención puede existir molestia transitoria en la zona tratada. El alivio del dolor, cuando ocurre, no necesariamente es inmediato.
El plan posterior puede incluir recomendaciones sobre actividad física, esfuerzos, reincorporación laboral, rehabilitación y seguimiento médico.
La movilización se determina según la evolución clínica y las indicaciones posteriores al procedimiento.
Depende del tipo de trabajo, las exigencias físicas y la recuperación individual.
Puede recomendarse un programa de rehabilitación o ejercicio terapéutico según la evolución.
El objetivo no es solamente disminuir el dolor, sino favorecer la recuperación de la función.
Como cualquier procedimiento médico invasivo, la nucleoplastia tiene riesgos. Aunque el acceso sea percutáneo, pueden presentarse complicaciones como:
La evaluación previa, la técnica empleada y las medidas de seguridad son fundamentales para reducir riesgos, pero no los eliminan completamente.
No todas las hernias discales necesitan una operación. En muchos pacientes, los síntomas pueden mejorar con tratamientos conservadores. En otros, la cirugía puede ser la opción más apropiada.
La nucleoplastia puede considerarse en determinados casos como una alternativa percutánea, pero no reemplaza una descompresión quirúrgica cuando esta está indicada.
La decisión debe basarse en la evolución del dolor, la exploración neurológica, los hallazgos de la resonancia y las preferencias informadas del paciente.
La mejor opción no siempre es la menos invasiva: es la que tiene una indicación adecuada para tu problema.
Cuando una persona consulta por una hernia discal, lo primero es determinar si esa hernia realmente explica sus síntomas. Durante la evaluación se revisan:
El objetivo es definir un plan individualizado y determinar si existe una indicación para un tratamiento intervencionista. La nucleoplastia es una de las opciones que pueden evaluarse, pero no se indica de forma automática.
Si el dolor continúa limitando tus actividades, una evaluación especializada puede ayudarte a comprender el problema y conocer los tratamientos que tienen sentido para tu situación. No necesitas decidir por tu cuenta si debes realizarte una nucleoplastia, una infiltración o una cirugía.
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Médico anestesiólogo dedicado a la medicina del dolor y al intervencionismo.
Tratamientos mínimamente invasivos de columna
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