¿En qué consiste la radiofrecuencia?
Es una técnica que utiliza energía de radiofrecuencia para modular o desconectar temporalmente la señal de dolor que viaja desde la articulación facetaria hacia el cerebro. Se realiza de forma percutánea, guiada por imagen, con anestesia local y sedación consciente.
Pulsada vs. térmica
- Radiofrecuencia pulsada: modula el nervio sin destruirlo, ideal para dolor de origen nervioso sensible.
- Radiofrecuencia térmica: produce una lesión controlada que interrumpe la conducción del dolor, ofreciendo alivio más prolongado en dolor facetario clásico.
El procedimiento ofrece alivio prolongado sin los efectos secundarios de los opioides o corticoides a largo plazo.
Qué esperar tras el procedimiento
La mayoría de los pacientes retoman su actividad habitual en pocos días. El alivio suele manifestarse en las primeras semanas y puede durar varios meses. Para mantener los resultados, es fundamental integrar ejercicios de neuro-rehabilitación que prevengan la sobrecarga articular.
Si sientes dolor al extender la columna o al girar el tronco que no mejora con medidas convencionales, una evaluación especializada puede determinar si eres candidato a radiofrecuencia.
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